V.D. Paluskar: El Hombre que salvó a la Música Indostánica

Queridos amigos del Blog y de la Escuela SaRGaM!


Lo que sigue es la traducción de un artículo publicado hace ya un tiempo en la revista "Swarajya". Es sobre el maestro Vishnu Digambar Paluskar, quien salvó la dignidad de la música y los músicos en pleno siglo XX, y para la posteridad. Este artículo tiene plena vigencia hoy y muestra a V.D. Paluskar como un visionario.


En el ámbito de la música indostánica actual, a nivel local del Río de la Plata, hay mucha mezcla de ideas difusas, muchos así llamados "maestros" que enseñan técnicas erradas a sus alumnos (para no ser superados por éstos). En el mejor de los casos se confunde y se mezcla este arte con delirios místicos y drogas varias, al punto que varias personas han llegado hasta nosotros preguntando "'¿es así como se enseña en la India?". Hay demasiada informalidad tanto en la enseñanza así como en la ejecución de la música. Al nivel de que cualquiera que haya visto un par de videos de YouTube se piensa un maestro en este arte y ofrece "conciertos de música de la India" a base de guitarra criolla y bongó, entre otras propuestas hilarantes y descabelladas.


V. D. Paluskar puso esta música al alcance de cualquier persona, independiente de su origen, nacionalidad, sin importar los antecedentes musicales de la familia, lo que antiguamente pesaba mucho. Fue el primero en cobrar por conciertos, establecer festivales, y formar la carrera de Música de la India, con títulos de Pre Grado, Grado y Posgrado. A nivel local hay muchos que censuran este método académico de enseñanza, pero por otro lado tampoco aportan nada al mundo de este arte. Desde SaRGaM creemos en que TODOS podemos llegar a interpretar esta música y estar a la misma altura que nuestros colegas de la India. Por algo hoy existen las carreras de Etnomusicología o de Antropología Musical. Nuestros ex alumnos, varios de ellos egresados de academias o universidades tales como Sri Ram Bharatiya Kala Kendra o alguna de las Gandharva Mahavidyalaya (Delhi, Pune, etc) pueden dar fe de esto. En SaRGaM son TODOS bienvenidos tanto para estudiar esta música como para saber escucharla y apreciarla. Este artículo define a la perfección la misión de nuestra Escuela a lo largo de estos 26 años. Tanto que somos la única Escuela asociada a la Gandharva Mahavidyalaya en el Cono Sur, además ser centro de formación y examinación autorizado por esta Institución.

Espero que disfruten de este artículo. Sepan que el legado del maestro V.D. Paluskar está presente en Argentina en nuestros días, ¡y más vivo que nunca!. Hasta muy pronto,

Rasikananda Das

Director

Revista Swarajya

VD Paluskar: El Hombre que salvó a la Música Indostánica

Por Raja Pundalik- Jun 10, 2016, 3:55 pm



“Mi objetivo es crear ‘Kānsens (oyentes apasionados que disciernen) antes que “Tānsens[i]” declaró Vishnu Digambar Paluskar cuando inauguró la Akhil Bharatiya Gāndharv Mahāvidyālay en la ciudad de Lahore en 1901. Así de proféticas fueron sus palabras, tanto que hoy, luego de más de diez décadas, es considerado como EL que tomó música y músicos, sacándolos de los placeres bohemios en los que se habían hundido y restauró el respeto a esta profesión.

A pesar de que el establecimiento de la Akhil Bharatiya Gāndharv Mahāvidyālay en 1901 fue el punto de partida de la música clásica indostánica en la actualidad, la historia de esta figura notable comenzó mucho antes, en el estado real de Kurundwād, cerca de Miraj en el estado de Maharashtra, en 1872. Nacido en una familia de ‘kirtankārs’ (practicantes de discurso musical religioso, una forma de entretenimiento de esa era) originalmente apellidado Gādgil, el joven Vishnu naturalmente se atrajo al canto mientras acompañaba a su padre en los kirtans, desde temprana edad. La familia venía de un lugar llamado ‘Palus’ cerca de Sāngli y habían adoptado el nombre ‘Paluskar’, dejando de lado el apellido original de una vez. El joven Vishnu, con una excelente voz y una mente absorbente, era capaz de aprender todas las sutilezas sólo con escuchar algo una sola vez. Y esto no pasaba inadvertido.

Pero el destino estaba por intervenir. En este caso, un fuego artificial durante la celebración de un festival religioso causó un daño casi total en los ojos del joven Vishnu. La realeza en Kurundwād lo había enviado cerca de Miraj —que tenía mejores facilidades médicas a causa de un Hospital Misionero — para estar bajo el cuidado del Dr. Bhadbhade. El doctor no solo trató de restaurar la vista del joven, sino que reconoció el talento musical innato de Vishnu y persuadió a sus padres para ponerlo bajo la guía del Pandit[ii] Bālkrishnabuwā Ichalkaranjikar, el legendario músico quien había entrenado a numerosos ustāds[iii] en Gwalior, quien luego se había repatriado en Maharashtra para difundir la música clásica indostánica en su tierra.

Pandit Bālkrishnabuwā, por esa época tenía varios discípulos, entre ellos los notables Anant Manohar (Antubuwā) Joshi, Mirāshibuwā, Vāmanbuvā Chāphekar, etc. El estilo típico de enseñanza de gurukul consistía en estar a los pies del Guru en su casa, ayudando con todos los quehaceres y esperando recibir la gracia del maestro y ser favorecido con tālim[iv] y bandishes, composiciones. Los Gurus, a su vez, tenían sus propios métodos para probar la tenacidad de sus discípulos, así como la intensidad en su deseo de aprender. Vishnu pasó por todas estas austeridades y aprendió lo más fino del ‘Gvālior gāyaki[v] bajo la guía de su Guru hasta cerca de 1896. Ahora, era tiempo del destino de cumplir su rol. Se sabe que el genio irascible de Bālkrishnabuwā recayó sobre su discípulo y el joven Vishnu dejó Ichalkaranji para emprender una extensa gira por la India.

El primer suceso notable como artista para Vishnu fue en Baroda, la ciudad conocida por apoyar el arte y los artistas. Fue aquí que se estableció como un intérprete por excelencia. Pero por otro lado también se volvió blanco de la envidia de otros artistas de la corte. Entonces viajó más lejos, hasta Saurashtra, Uttar Pradesh, Delhi y Punjab (con una corta estadía en Amritsar), y finalmente alcanzó Lahore casi cerca del advenimiento del nuevo siglo. Toda esta exposición a varios lugares de la India, su arte, artistas y el clima social de la época tuvieron gran impacto en su mente. Aprendió varios dialectos de la lengua Hindi a causa de que los bandishes en la música vocal estaban compuestos en estas lenguas. También interactuó con audiencias variadas en la India central y septentrional de manera extensiva.

Toda esta exposición lo llevó a creer firmemente en que había emergido un nuevo tipo de oyente. Este oyente era educado y también tenía la capacidad de pagar por su momento de disfrute. El nuevo oyente también notaba la vida decadente y sin sentido de los artistas indulgentes. Vishnu por consiguiente sintió fuertemente la necesidad de efectuar un “acto de limpieza” que pudiera formar nuevos músicos disciplinados, cultos, responsables y respetables. Con esto en mente, emprendió un camino que probó ser un detonante para cambiar las reglas de juego en la música y los músicos. Hoy tenemos que reconocer a Pandit Vishnu Digambar Paluskar por la visión que tuvo y el trabajo infatigable que hizo por la música en los primeros años del s. XX.

Recordando sus días en el Gurukul[vi], sin métodos de enseñanza, programa de estudio, rutinas y horarios, ‘Mahārāj’, tal como fuera después llamado de manera respetuosa, estableció un programa que cubría materias desde lo básico en música, para un principiante, hasta los más avanzados conceptos y prácticas para un discípulo bien versado. Usando un sistema estandarizado de notación (al contrario del sistema verbal Guru-Shishya), transcribió composiciones nunca antes recopiladas dentro de la música indostánica e hizo borradores de libros de texto para un curso estructurado de entrenamiento musical. Él mismo escribió tres volúmenes del ‘Sangeet Bāl Prakāsh’ para ayudar en este esfuerzo.

Y entonces fundó la “Akhil Bharatiya Gāndharv Mahāvidyālay”, la primera escuela de música dirigida por un hombre común para aspirantes comunes, sin ningún tipo de mecenazgo real o donaciones, en la ciudad de Lahore en 1901. Esto marcó el futuro de la música indostánica. Sorprendentemente el edificio donde Mahārāj-ji estableció su institución todavía estaba en pie, en ruinas, en 2005 cuando un amigo visitó la ciudad en un tour cultural auspiciado por el “SAARC World Peace Forum”. Una foto tomada en esa oportunidad es reproducida aquí por cortesía de Sachin Chandrātre, un joven vocalista de Nāshik y discípulo de Pandit Govindrāo Paluskar, el nieto de V.D. Paluskar.


Gandharva Mahavidyalaya en Lahore (Paquistán) en estado ruinoso


Mahārāj-ji juntó algunos discípulos en la recién fundada institución, les enseñó hasta el nivel de ‘Vishārad’ (graduado) en música y así los inspiró para abrir escuelas similares en varios lugares de este vasto subcontinente bajo el gran paraguas del Akhil Bharatiya Gāndharv Mahāvidyālay. Estableció un estricto código moral, enseñando prácticas y reglas de interacción social a sus estudiantes. Algunos de estos iniciales discípulos se volvieron intérpretes y maestros de renombre y fama en todo el norte de India. Pt. Vināyakbuwā Patwardhan, Pt. Omkārnāth Thākur, Pt. Nārāyan-rāo y Shankar-rāo Vyās, Prof. B.R. Deodhar, todos ellos entrenados por Pt.V.D. Paluskar, alcanzaron estatus icónico dentro de la Música Indostánica. Ellos también establecieron filiales de la Akhil Bharatiya Gāndharv Mahāvidyālay en las ciudades donde escogieron afincarse. Con el interés en la educación musical, Mahārāj-ji decidió volver a su tierra natal y establecer otra rama del Akhil Bharatiya Gāndharv Mahāvidyālay en Bombay (actual Mumbai).

Por esa época Mahārāj-ji reconoció el surgimiento de una nueva clase de oyentes (durante sus viajes por el norte de la India). Comenzó una práctica completamente nueva: (y chocante, contraria a las normas sociales de época) cantar en conciertos ofrecidos con una entrada paga. Hasta entonces, los conciertos solamente acontecían en los havelis[vii] de los ricos o de la realeza, en la corte o en los templos. Estos estaban apoyados por los mecenas ricos. Pero los reyes, nawābs[viii] y riyāsats[ix] estaban casi extinguiéndose, y este aporte financiero estaba desvaneciéndose. Aún así, los artistas aún tenían que vivir de esto. A pesar de que los conciertos con una entrada paga eran el único camino a tomar, nadie se animaba a dar el primer paso. Mahārāj-ji de nuevo fue el pionero en esta práctica en la música indostánica. Tiempo después Hirābāi Barodekar (otra cantante proveniente de Maharashtra, incidentalmente) introdujo este concepto para conciertos independientes, para mujeres.

Mahārāj-ji también fue un organizador de considerable talento. Se alineó con el movimiento independentista de la India y apoyó a casi todos los líderes principales del entonces Partido del Congreso. Su famoso bhajanRaghupati Rāghav Rājārām’ se volvió una pieza estándar en todas las reuniones de satyāgrah[x], además de ser la canción de las marchas, mientras que su composición ‘Vande Mātaram’ era invariablemente cantada en cada reunión patriótica. Con estas asociaciones y esfuerzo consciente, Pt. V.D. Paluskar trató de convencer a la sociedad de que la música y las artes eran una parte inseparable de la vida social saludable y debía ser apoyada. En retrospectiva, debería decirse ahora que fue grandemente exitoso en su misión. El éxito fue evidente por la cantidad creciente de niñas que acudían a las clases en las filiales de la Akhil Bharatiya Gāndharv Mahāvidyālay a lo largo y ancho de India.

A pesar de que fue un exitoso ideador, inspirador y organizador, Pt. V.D. Paluskar y su institución fueron perjudicadas por insuficiente experiencia y habilidades administrativas. Mientras que las filiales de la Mahāvidyālay crecían en el país, así lo hacían las deudas que permitían que las ruedas de la institución siguieran girando. Los ambiciosos proyectos literarios, especialmente libros de texto para música con sistema de notación, debían ser vendidos totalmente. A pesar de que Mahārāj-ji ganaba mucho en sus conciertos, lo gastaba en la promoción de la música sin un plan de financiación, no sólo personal sino también organizacional. Un día, mientras Mahārāj-ji estaba en una gira, los acreedores del Akhil Bharatiya Gāndharv Mahāvidyālay exitosamente embargaron el edificio.

De uno u otro modo, afectado por los acontecimientos, Pt. Vishnu Digambar Paluskar optó por la vida ascética. La sencilla casa que ocupó en Nashik fue llamada ‘Rām-Nām Ādhārāshram’ cerca de las orillas del sagrado Godāvari. Su salud, incluyendo la ya afectada vista, fueron deteriorándose. Aun así se mantuvo viajando a lo largo de la India, incluso hasta Nepal, propagando la música. Su salud fue agravándose, por lo que el Rājā de Miraj (cerca de su lugar de nacimiento, Kurundwād) hizo arreglos para trasladarlo a esta ciudad para que tuviera un mejor cuidado médico. De los 12 hijos que tuvo, solo uno sobrevivió, y peor aún, éste no tuvo la fortuna de estudiar bajo la tutela de su padre. Dattātreya tenía solo 11 años cuando su padre, Pt. Vishnu Digambar Paluskar partió a su morada celestial el 21 de agosto de 1931. Dattātreya aprendería, tiempo más tarde, del discípulo de su padre, Pt. Vināyakbuwā Patwardhan, y así se volvería una leyenda de la música indostánica, conocido como Pt. DV (Bāpurāo Paluskar).

Hoy, Akhil Bharatiya Gāndharv Mahāvidyālay es un organismo autónomo que estableció precedente en el sistema examinador y educativo dentro de la música, a lo largo de toda la India. También ofrece certificados y diplomas desde el nivel inicial hasta doctorado. Aun así, se encuentra poco material en recuerdo de Mahār